-//- hace llegar al juzgado un acta donde Díaz Bonora -ya recluido en ese establecimiento- rectifica sus dichos negando
las denuncias antes efectuadas (fs. 678/679).
El acta es recibida por el tribunal el día 22 y en
esa misma fecha se le vuelve a tomar declaración. Allí expresa que desde el 11 de mayo estaba alojado en la unidad 4 y
reitera sus denuncias anteriores. Expone que el día 6 de ese
mes fue "llamado por el Prefecto Mayor Barroso a su despacho,
diciéndole que podría obtener beneficios de su estada en el
Penal, como así obtener artículo, o posiblemente la
conmutación si se declaraba bien" a lo que se negó. Agrega
que reiteró sus manifestaciones en el sumario administrativo
levantado en la carcel de Olmos pero "que una vez en la unidad de Bahía Blanca, le hicieron firmar un acta a fines de
blanquear las cosas, en la cual el dicente rectifica todos
los términos de su anterior declaración en cuanto a hechos de
corrupción en la unidad de Olmos, acta ésta que le hacen
firmar, haciéndolo el dicente por razones obvias, no obstante
el dicente firmó al revés, ya que siempre firma Néstor Oscar
Díaz y en esta acta firmó Díaz Néstor Oscar, aclarando que
como debía concurrir a este Juzgado, solicitó al jefe que le
hizo firmar dicha acta una copia de la misma a fines de
memorizarla en el viaje a esta ciudad, haciendo entrega en
este acto de la copia que se le suministrara" (fs. 675/ 676
vta.).
El 18 de septiembre, ya alojado en el Instituto
Psiquiátrico de Melchor Romero, Díaz Bonora solicita una
nueva audiencia con el doctor Madina, la que se le concede y
declara el 2 de octubre. Sus términos revelan el acoso que
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