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del objetivo de justicia al que debe tender, en todo caso, el sistema tributario, en general, y las
concretas medidas que lo integran, en particular.
6. En conclusión, la medida prevista en la disposición adicional primera del Real Decretoley 12/2012 ha afectado a la esencia del deber de contribuir al sostenimiento de los gastos
públicos que enuncia el art. 31.1 CE, alterando sustancialmente el modo de reparto de la carga
tributaria que debe levantar la generalidad de los contribuyentes en nuestro sistema tributario
según los criterios de capacidad económica, igualdad y progresividad. Al haberlo hecho así, es
evidente que no puede introducirse en el ordenamiento jurídico mediante el instrumento
normativo excepcional previsto en el art. 86.1 CE; esto conduce necesariamente a declarar la
disposición impugnada inconstitucional y nula, por contradecir la prohibición prevista en este
precepto constitucional.
Por lo demás, esta declaración de inconstitucionalidad y nulidad de la disposición
adicional primera del Real Decreto-ley 12/2012, por contradecir el art. 86.1 CE, hace innecesario
entrar a conocer de la lesión de los principios de capacidad económica, igualdad y progresividad
recogidos en el art. 31.1 CE, alegada también por los Diputados recurrentes
En último término y para precisar el alcance de la presente Sentencia, deben declararse
no susceptibles de ser revisadas como consecuencia de la nulidad de la disposición adicional
primera del Real Decreto-ley 12/2012 las situaciones jurídico-tributarias firmes producidas a su
amparo, por exigencia del principio constitucional de seguridad jurídica del art. 9.3 CE (por todas,
STC 189/2005, FJ 9).
FALLO
En atención a todo lo expuesto, el Tribunal Constitucional, POR LA AUTORIDAD QUE
LE CONFIERE LA CONSTITUCIÓN DE LA NACIÓN ESPAÑOLA,
Ha decidido
Estimar el recurso de inconstitucionalidad núm. 3856-2012 y, en consecuencia, declarar
inconstitucional y nula la disposición adicional primera del Real Decreto-ley 12/2012, de 30 de